- ¿no temes a lo que viste? – volteo y nuestras miradas se encontraron -
¿no me temes? –
- no – respondí, perdida aun en sus ojos – es increíble que vaya a decirte
esto, pero… he soñado contigo, se que no me lastimaras –
- ¿y si te digo que no han sido sueños? –
- ¿que eres? – pregunte.
El volteo, mirando el resto de la habitación, y luego dirigió su mirada de
nuevo hacia mi.
- soy un androide – coloco sus ojos de nuevo a luces azules - ¿me tienes
miedo? –
- no – susurre en su oído. No me había dado cuenta, pero, no había más
nadie, solo nosotros dos.
El rodeo mi cintura con ambos brazos, se coloco tras de mi y beso mi
cuello.
- esos sueños – dije - ¿no son sueños, verdad? –
El rio, dejando que su aliento recorriera mi cuello.
- no lo son –
- ¿Ang sabe de esto? –
- ella lo sabe, todos lo saben –
- ¿ella es…? –
- no, es humana, pero se enamoro de un androide, un Alien, como yo –
Lo mire.
- ¿y tu? ¿Te has enamorado de una humana? –
El bajo la mirada. No respondió.
- esta noche regreso a casa – me dijo, con una voz monótona, inexpresiva –
jamás nos volveremos a ver –
- llévame contigo – le dije deliberadamente, sin pensarlo. Dejándome llevar
por mi corazón.
El rio.
- no puedo hacerlo, no eres como yo –
Baje la mirada.
- fui solo diversión para ti, ¿cierto? Nunca me quisiste – lo solté
separándome de el.
- no es… - empezó a decirme.
- ya olvídalo – le interrumpí – vete, ¡vete y nunca regreses, cuanta mas
distancia exista entre los dos mas feliz seré! – grite.
ohhhh noooooo pobrecita que triste enterarse que justo es noche su gran amor tiene que partir!!!!!
ResponderEliminarwaaaaaaaa que trste!!
sigue subiendo mas pliss