Ya
es la tercera semana de los chicos aquí.
En la escuela son los sobresalientes,
aunque es trampa cuando tu cerebro es una super-computadora capaz de almacenar
todo tipo de información. Las chicas están tras ellos y los chicos los odian.
Al igual que las chicas me odian porque soy la única que habla con ellos.
Solo
falta, según Gustav, un mes y la nave esta lista.
- bien, necesito que Tom y Georg
me ayuden a reparar la nave – dijo Gustav tomando las herramientas
- ¿Por qué Bill
no? – le pregunte
- porque ellos dos están
diseñados para realizar trabajos que requieran esfuerzo físico – me explico
Bill – yo solo tengo mi cerebro, que funciona como mapa de toda la galaxia, por
eso soy el capitán
- Bill es mas mental – dijo Tom –
aunque eso no evito que nos estrelláramos aquí
- entiendo, así que Bill no sirve
para lo físico - dije un poco en doble sentido, aunque sabia que no lo entenderian, pero me hacia gracia igual.
- así es – dijo Georg
Tom,
Georg y Gustav salieron a reparar la nave mientras que Bill y yo nos quedamos
en casa.
Estábamos
en la sala, sentados en el sofa mirando television y llego mi mama así que tome a Bill de la mano y corrimos al cuarto.
- Sara, ¿Dónde estas? – dijo ella
abriendo la puerta de mi dormitorio
- Bill ¡rápido entra allí! – le
dije empujándolo dentro del armario
- ¿con quien hablas? – me
pregunto mi madre mirando por toda la habitación
- con nadie mama – le respondí de
pie frente al armario, con los brazos atras, y cara de inocente.
- creí haber escuchado... - murmuro - ¿que
haces?
- miro por el telescopio
- bien.... - dijo no muy convencida- hoy tengo que salir,
llegare tarde así que no me esperes despierta
- diviértete - le sonrei.
Salió
de la habitación y yo abrí la puerta del armario para que Bill saliera pero el
me tomo de las manos y me llevo dentro.
Estábamos los
dos muy cerca dentro de ese pequeño armario. Se acerco lentamente a mí
besándome como lo había hecho aquella vez en la cocina solo que esta vez coloco
sus manos en mi cintura, yo me deje llevar y lentamente abrí mis labios, el
introdujo su lengua y nos fundimos en un beso. Coloque mi mano en su cuello y
jugaba con su cabello hasta que se abrió la puerta del armario.
- ¿Qué hacen?
Bill y yo nos separamos de
inmediato
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