Cuando
llegamos todos nos miraban, yo también lo haría dando por entrada que son cuatro
perfectos seres en todos sentidos, y siendo tan altos es imposible no llamar la
atención. Fuimos a la dirección y lograron inscribirse en todas mis clases, en
especial, la que más les interesaba, química.
- hola – se nos acerco Tiffany,
en la hora del almuerzo.
Lo que me resulto extraño, ella nunca me hablaba y mucho menos se acercaba a mi. Era la
popular, la chica linda con quien los chicos siempre babean.
- hola – le respondió Bill con
una gran sonrisa. Los otros chicos solo la miraban en silencio.
- ¿puedo sentarme? – le pregunto
acercándose a el.
- claro – dijo haciéndose a un lado. Ella se
sentó junto a el y Tom la miro.
- ¿Qué haces? – le pregunto. -
¿Quién eres? –
- soy Tiffany, bombón –
sonrió. - ¿Cómo te llamas tu? –
- soy Tom… bombón – dijo algo
confundido, me miro y yo baje la mirada.
- y… ¿de donde vienen? Son nuevos
aquí, no los había visto antes –
- venimos de… - empezó Gustav,
pero Bill lo interrumpió.
- de muy lejos – sonrió. – Solo
estaremos aquí unos meses, vinimos de visitas – me miro.
Yo le sonreí y seguí
jugando con la comida en mi plato. El hambre había desaparecido de pronto.
- así que son amigos de Galáctica
– rio.
- ¿Quién? – pregunto Georg.
- aish… ella – me miro de manera
despectiva. – Es la nerda de la escuela, una loser – dijo haciendo una seña con
su mano. – En cambio yo… soy la más popular y deseada chica – miro a Bill y
coloco su mano en su pierna. Bill se sobresalto y la aparto.
- mantén un espacio – le dijo un
poco molesto. Ella frunció el ceño y se paro indignada. Ningún chico jamás le
había rechazado de esa forma. - esto no se queda así –
Mas tarde...
- loser galáctica – rió.
- Ti… Tiffany, ho… hola – respondí con timidez mirándola a través del espejo, a mis espaldas, mientras lavaba mis manos en el baño. Los chicos estaban fuera esperándome.
- ¿Qué pasa? ¿Tienes miedo? –
pregunto inocente. Tras ella estaban tres de sus amigas.
- no – dije. Ella sonrió.
- pues deberías – y saco unas
tijeras. Las otras chicas se acercaron a mí y me sujetaron con fuerza.
- ¿Qué haces? ¡No! ¡Déjame!
¡Ayuda! ¡Ayuda! ¡Bill! – grite mientras forcejaba con ellas.
- cállate nerda, nadie te
escuchara – me dijo mientras tomaba un mechón de mi cabello - ¿sabes? Tienes un
lindo cabello, para ser una nerd, pero… eso se puede arreglar.
- ¿Qué haces? ¡Suéltala! –
escuche como alguien entraba al baño. Abrí mis ojos y vi como Bill sujetaba las
tijeras en su mano, mientras Tom, Georg y Gustav a las otras chicas. Tiffany
estaba pegada a la pared con cara de susto.
- déjame – le dijo a Bill - ¡eres
un monstruo! – grito.
- ¡lárgate de aquí y no molestes
mas! – le dijo Bill. Sus ojos eran azules completamente, y su voz fue muy
robótica, automática. Como de una maquina.
Tiffany corrió fuera del baño y
tras ella sus tres cómplices. Yo estaba llorando en el piso y Bill se acerca.
- ¿estas bien? – me pregunto
mientras me ayudaba a ponerme de pie. Yo negué, sin poder hablar. – Ya… todo
esta bien, estoy aquí – me dijo. Me abrace a el y me escondí en su pecho,
llorando aun mas. Sentí sus brazos rodearme y como depositaba un beso en mi
frente. – Esta bien, te protegeré – me separe un poco de el y lo mire a los
ojos, de nuevo cafés. Esos ojos que demostraban calidez, protección y… ¿amor?
No hay comentarios:
Publicar un comentario