Quise dar media vuelta y correr pero antes de lo que pensé ya estaba a mi
lado, me sujeto por el brazo y yo todo lo que pude decir fue:
-no me hagas daño, por favor, no
diré nada
El solo me miro detenidamente por
un momento y luego dijo:
- tu extraña criatura, ¿en que planeta
estamos?
- en el planeta tierra- dije con
las lágrimas al borde, creyendo que ese seria mi fin
- ¿el planeta tierra? Estamos muy
lejos – dijo otro de ellos
- no podremos avanzar, la nave
esta destrozada, tendremos que repararla – dijo el mas bajo de los cuatro
- ¿eso cuanto tomara? – dijo el
que me tenia sujeta por el brazo
- un par de meses – respondió
- ¿meses? Tenemos que estar
pronto allá
- haré lo que mejor pueda
- de acuerdo, tu humana
- me llamo Sara
- bien, Sara, precisamos tu ayuda
para reparar la nave
- ¿a mi?
- no creo que sea buena idea –
dijo el único de ellos que hasta ese momento no había hablado
- es el único contacto que
tenemos con este planeta
- bien, ¿Qué necesitan? – no
sabia porque pero sentía que debía ayudarlos.
- necesitamos cilindros de acero
de 80 pulgadas ,
muchos cables, conectores, tuercas y eso sin mencionar el combustible
- si, necesitamos plutonio y
mucho
- ¿tienes de eso en casa?
- ahhhh... las cosas en la tierra
no son así, si quieren todo eso tendrán que conseguirlo
- ¿Dónde podemos conseguir todo
eso?
- ¿a esta hora? En ningún lado,
pero mañana por la mañana
- ¿mañana?
- pueden pasar la noche en mi
casa – algo me decía que era mi deber ayudarlos
- ¿tu casa?
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