- ¡Papá! – Corrí a abrazarlo
igual que lo hacia de pequeña cuando llegaba a casa tras meses sin verlo
Después
del reencuentro fuimos a casa. Decidí decirle todo a mamá, se sorprendería
mucho. Aunque debí suponer que ella ya sabía todo.
- ¡David! Cariño, tanto tiempo
sin verte – dijo ella abrazando a mi padre y besándose
- regrese para quedarme al fin
Michelle – le dijo el
- ¿Qué? – le pregunto mi madre
mirándolo extrañada
- renuncie a mi puesto como jefe
de la armada intergaláctica
- ¡amor! – exclamo mi madre
abrazándole
- estaremos juntos de nuevo –
dijo mi padre – como una familia
- mamá... papá... – empecé – de
hecho... lo he pensado y me gustaría irme con Bill a su planeta
- pero hija... – dijo mi padre
- déjalos – le dijo mi madre
- ¿estas segura? – le pregunto el
- David, no sabes lo que sufrí
cuando te fuiste, por lo que he notado estos chicos se aman, déjalos estar
juntos
- lamento ser un aguafiestas –
dijo Georg – pero, ¿como sobrevivirá en nuestro planeta?
- pues... el padre de Sara es uno
de nosotros – explicaba Gustav – por lo tanto ella debe ser capaz de mutarse
tal como lo hacemos nosotros
- ¿yo? ¿Un alíen?
- solo concéntrate y lo harás –
me animo Bill – se que puedes hacerlo
- ¿estas seguro?
- solo hazlo – dijo mirándome a
los ojos – creo en ti
Cerré
mis ojos y me concentre. No sabía que pensar o que hacer. Solo me concentre en
mi cuerpo y el de Bill con cables y luces, el de mi padre antes de mutar.
“Quiero ser como ellos” pensaba. De pronto sentí como corría por mi cuerpo un
impulso de energía que avanzaba por mi piel. Abrí mis ojos mirando todo a mí
alrededor, seguía igual.
- ¿funciono? – pregunte
- mira tus brazos – me dijo Tom
Lo hice y eran de metal, cables y
acero. Tal como Bill antes de mutarse. Mi piel, mi cuerpo, toda yo estaba hecha
de cables y circuitos, mis ojos eran luces azules. Era un androide igual que
ellos.
- soy un Alien
- siempre lo has sido – dijo Tom
- siempre supe que no pertenecías
a este mundo – bromeo mi madre
- gracias – dije en tono irónico
- sabes a lo que me refiero
Luego
de mi transformación volvimos al bosque donde los chicos mutaron de nuevo a ser
como antes. La nave aun no estaba lista así que mi padre ofreció la suya,
designando a Bill como el nuevo jefe de la armada y a mi como su copiloto.
Subimos
a la maquina y despegamos velozmente perdiéndonos en el horizonte.
Ocasionalmente
visitamos a mis padres quienes viven felizmente en la tierra. Ahora no soy
Sara, ya no mas, mi código ahora es S9jz93bzn.
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