Llegue a casa y deje a Oliver en mi cama, estaba dormido.
Empecé a empacarlo
todo. Abrí una maleta en la cama y empecé a meter todo ahí; la ropa, algunos juguetes
de Oliver.
Saldríamos en el primer
vuelo fuera del país.
- ¿piensas huir? – me
di vuelta y Georg estaba de pie frente la ventana.
- ¿Cómo entraste? –
- se te olvido cerrar las ventanas – rio.
- vivo en un decimo
piso –
- soy jefe de operaciones de la armada intergaláctica – se encogió de hombros – puedo
encontrar el área 51, la sede del pentágono y de la KGB en una noche si quiero
–
- ¿existe en área 51? –
- estoy aquí, soy un
Alien, ¿tu que crees? –
- vete de aquí, no
quiero verte –
- no has respondido a mi pregunta –
- no huiré, no soy
culpable de nada –
Solo
de amarte, pensé.
- ¿entonces porque te vas? –
- eso no te concierne –
- si lo hace, te
llevaras a mi hijo, es de mi incumbencia –
- ¡Oliver no es tu hijo! – le grite.
- no lo niegues, se que
lo es, tiene la edad, hace dos años tu y yo… -
- pero no lo es – le
interrumpí, no quería que terminara esa frase.
- además – siguió el –
es idéntico a mi –
Yo reí.
- ¿a ti? ¡Por favor! –
- tiene mis ojos, son
verdes –
- ¡eres un androide!
¡Puedes tomar la forma humana que desees! –
- no es así, nuestro cuerpo se adapta, así como soy de androide soy como humano –
- mami… -
Voltee y Oliver estaba
sentado en la cama con su osito bajo el brazo.
- bebe, sigue durmiendo
– me acerque a el y lo acosté en la cama.
- ¿Quién es el? – me
pregunto mirando a Georg.
- me llamo Georg –
dijo.
- ¿Jior? – dijo Oliver.
El rio.
- si, ¿Cómo te llamas
tu? –
- Odiver – lo miro un
rato y dijo: - ¿te gusta mi mami? –
Yo abrí los ojos como
platos y Georg rio.
- bebe, eso no se
pregunta –
- esta bien – dijo Georg y lo miro – si Oliver, me gusta mucho tu mami.
Role los ojos y bufe.
El me miro. Oliver frunció el ceño.
- te estaré vigidando, no la lastimes –
Yo me puse de pie y
tome a Georg del brazo, jalándolo fuera de la habitación.
- ¿Cuál es tu problema?
– Le dije susurrando - ¿Por qué le dices eso? –
- es la verdad, no le
mentiré a mi propio hijo –
- el no es tu hijo, es
mío –
- no lo hiciste sola,
se necesita de dos –
- nunca estuviste aquí
– le decía mientras lo señalaba – podrás haberlo procreado, pero no has sido
nada mas para el que el portador de… de… materia prima. No has estado ahí
cuando se enferma o cuando se lastima, yo si, me he desvelado y he llorado
junto a él, así que no vendrás ahora aquí con el cuento de que me quieres y
todo eso, no dejare que te lleves a mi hijo –
Suspiro y cerro los
ojos.
- no pretendo
llevármelo, y no son cuentos, me he dejado llevar por la razón toda mi vida, ya viene siendo hora que
escuche a mi corazón, aunque sea por una vez – Lo mire. El me sujeto el rostro.
- no tengo miedo de esta decisión, regrese para estar junto a ti, te amo –
Lo solté y me separe de
él.
- no creo en tus
mentiras, un ser como tu no puede tener corazón –
- tengo corazón y late
mas fuerte que el tuyo, no importa de que galaxia provengas, siempre existe
algo dentro de ti llamado amor, y eso es lo que siento por ti – tomo mi mano y
la coloco en su pecho, sobre su corazón – siente como late por ti –
Sentía su corazón latir
dentro de su pecho, aparte la mano rápidamente.
- vete de aquí, no
quiero verte mas –
- Cathy, por favor,
dame una oportunidad – me sujeto el brazo y me halo hacia el, pegando nuestros
cuerpos.
- ¿se van a besad? – los dos volteamos y vimos a Oliver de pie en la
puerta de la habitación, con su osito en una mano.
Rápidamente me separe
de Georg.
- no bebe, solo
hablamos – le dijo él.
- no me gusta tu cama,
me voy a mi cuadto – camino hasta su habitación y miro a Georg. – Jior, te estoy
vigidando – luego me miro – mami, mi cuento –
- ya voy bebe –
Entro a la habitación.
- ese niño es como yo –
dijo Georg riendo - sabe lo que quiere
- vete de aquí Georg –
- lo hare, pero mañana
regresare, y el día siguiente, y el siguiente, y el siguiente, hasta que me quieras
–
- eso no sucederá –
- ¡mami! –
- ahora vete, mi hijo
me necesita – di vuelta y entre a la habitación de Oliver.
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