La habitación estaba a oscuras.
Mi ropa en el suelo y Tom a mi lado,
abrazándome. Mire por la ventana el bosque, de el salía un resplandor azul.
- Anggie – dijo el mirándome - ¿Qué sucede? – miro hacia el bosque. Al ver la luz azul se levanto rápidamente y empezó a vestirse. - debo irme – me dijo.
Se coloco su camisa y salió de la habitación dándome un beso al salir.
Cerré la puerta y me senté en la cama a mirar por la ventana.
El resplandor
había desaparecido.
Me quede en la habitación por otras dos horas mirando el bosque. Algo en el
me llamaba, pero no sabia muy bien que. Aparte mi mirada de la ventana cuando
llamaron a la puerta.
Abrí y fuera estaba el hombre de mis sueños.
- ¿porque te fuiste así? –
- mi hermano, tenia que decirle donde estaba –
- ¿y cuando se va con su novia que? –
- es mi gemelo – me dijo besándome – lo perdono –
- ¿gemelo? ¿Por qué no me dices? ¿Que tal si lo confundo, voy y lo beso a
el? –
- eso es imposible – me dijo riendo – el va maquillado y tiene un peinado diferente al mio –
- es el chico del estacionamiento –
- ese es Bill – me dijo – pero basta de hablar - Tomo mi cintura entre sus manos apretándome contra su cuerpo.
Dio un paso
adelante entrando por completo en la habitación y con su pie cerro la puerta a
sus espaldas mientras me besaba.
Me cargo llevándome hasta la cama donde nos
sentamos.
Ambos de rodillas en la cama, besando al otro y de pronto el
resplandor otra vez.
Nos separamos y miramos atentos al bosque.
Los faros en la calle
parpadearon y como un aumento de energía los bombillos de las farolas
explotaron. El mismo sonido se escucho en el pasillo y antes de que me pusiese
de pie siquiera, Tom ya estaba junto a la puerta abriéndola.
- tengo que irme – me dijo de nuevo – lo siento – me beso y salió corriendo
escaleras abajo.
Vi por la ventana como salió del edificio y corría al bosque. ¿En que
demonios esta?
Escuche a todas las chicas del piso abrir las puertas asombradas por el
repentino apagón y recordé a Rose, que había estado actuando extraño todo el
día.
- Rose – grite corriendo hacia ella - ¿estas bien? – vi a un chico tras
ella y luego la habitación vacía.
- ¿estaban solos? – Pregunte – Rose, te
meterás en problemas – ¿con que moral digo eso si me pase todo el día en mi
habitación a solas con Tom?
Ella me miro y luego le dijo algo al oído a mi amiga.
- Anggie, hablaremos después – me dijo corriendo escaleras abajo,
siguiéndolo - ¡lo siento! – grito.


No hay comentarios:
Publicar un comentario